Agro Cultura Mexicana

"Del campo para la ciudad"

Saponaria, una especie de jabón vegetal

Publicado el 19/05/2019 11:33 PM

Saponaria, una especie de jabón vegetal

 

 

 

Gracias a su capacidad para generar espuma, la saponaria se usa para la elaboración de limpiadores naturales desde tiempos remotos.

La saponaria es conocida desde hace milenios por su capacidad para generar espuma y su poder limpiador. Su cultivo no requiere mayores atenciones.

La saponaria es una planta con propiedades higiénicas. Su capacidad para generar espuma ha hecho que desde hace milenios se emplee para la creación de productos de limpieza. De hecho, su nombre deriva de la palabra griega "sapo", que significa "jabón", porque ya los griegos de la antigüedad la usaban con tales fines.

La saponaria también se conoce con otros nombres relacionados con la limpieza, como jabonera, hierba jabonera o flor de jabón

Hoy en día esta planta también se conoce con varios nombres relacionados con la limpieza: jabonera, hierba jabonera, flor de jabón, etc. Y se usa en la industria cosmética para la elaboración de jabón, champú, dentífrico y polvos limpiadores.

En rigor, saponaria es el nombre de un género (conocido también como "jabonaria") que incluye una veintena de especies, originarias del sur de Europa y del sudeste asiático y que hoy también se encuentran en el continente americano. Pero se utiliza el mismo nombre para referirse a la más conocida de esas especies, la saponaria officinalis. Este último será el uso que se le dará en este artículo.

Características y cuidados de la saponaria

La saponaria es una planta herbácea perenne que no supera los 60 centímetros de altura. Cuenta con rizomas (tallos subterráneos que se desarrollan de modo horizontal a partir de los cuales crecen muchos brotes), un tallo erecto y robusto, hojas lanceoladas y flores blancas, violetas o rosadas.

En general, la saponaria es una planta fácil de cultivar, ya que no exige demasiadas atenciones. De hecho, suele desarrollarse de forma silvestre en los bordes de los caminos y en zonas húmedas cercanas a los bosques. Requiere bastante humedad, por lo cual resulta necesario un riego regular y frecuente (aunque siempre con cuidado de que no se encharque) y un suelo fresco, profundo, algo arenoso y -de ser posible- abonado cada dos semanas con extracto de algas durante el periodo de floración.

Pasada la fase de floración, más allá de su carácter perenne, conviene podar la planta para que se regenere con vigor. Con relación a la luz que necesita, lo más apropiado es que reciba de manera directa los rayos del sol. La multiplicación, por su parte, se realiza a través de semillas (el fruto de la planta es una especie de cápsula, cada una de las cuales contiene numerosas semillas) y se debe efectuar durante la primavera.

Cómo preparar limpiadores naturales con la saponaria

Existen variados procedimientos para aprovechar las cualidades detersorias (es decir, que limpian o purifican) de la saponaria. Una de ellas consiste en machacar las flores y el rizoma, mezclarlos y agitarlos con agua. Esto genera una buena cantidad de espuma y vale por sí mismo como un buen limpiador natural.

Para obtener un limpiador natural, hay que rallar entre 30 y 100 gramos de raíces de saponaria y hervirlas en un litro de agua

Otra manera de lograr un producto natural de limpieza (que se puede emplear tanto para la higiene corporal como para ropa u otros objetos) es a través del uso de las raíces y rizomas de la planta ralladas. Hay que colocar en un litro de agua entre 30 y 100 gramos de estas raíces, según la intensidad que se quiera obtener, y hervir la mezcla durante unos cinco o diez minutos. Después se deja reposar durante al menos una hora. Elaborado de esta forma, el producto resultante no genera tanta espuma, pero su efecto limpiador es el mismo.

Si se ha de usar como champú, en el momento de hervirlo se puede añadir plantas naturales que fortalecen el cabello, como tomillo o cola de caballo. La cantidad de estas especies debe ser la misma que se haya empleado de saponaria.

La ventaja de este método es que las raíces se pueden volver a utilizar para una segunda tanda de líquido limpiador, aunque con menor cantidad de agua, aproximadamente la mitad.

http://www.consumer.es/web/es/bricolaje/jardin/2007/11/11/171645.php

Tal vez te interese
Cabañas El Roble

Contacto: pesadoesomar@gmail.com