Agro Cultura Mexicana

"Del campo para la ciudad"

Composta casera

Composta casera:

mejora plantas y suelos a

costos económicos con

materiales accesibles

Es un medio para la descomposición parcial o total de residuos agrotóxicos

Son materiales idóneos para hacer composta: cáscaras de huevo, restos de verduras y frutas, residuos de origen animal --huesos, piel, carne y sangre—; follaje, tallos frescos y hojas secas, además de abonos verdes.

Los desechos caseros de alimentos, jardinería y embalaje dan la oportunidad de generar composta de alta calidad, lo cual contribuye a mejorar el ambiente al retirar esos residuos del circuito de la contaminación de suelos, aguas y atmósfera y enriquecer los cultivos.

Este abono orgánico se genera mediante la degradación microbiana controlada que se desencadena al colocar capas de materia orgánica alternadas, airearlas y someter la mezcla a un proceso de descomposición natural que la mineraliza.

No se utilice vidrio, metal, alambre, plástico, caucho, cenizas frescas, fibras sintéticas y frutos con espinas; unos no son biodegradables y otros pueden dañar  las manos.

Los trozos de madera deben ser aproximadamente de 1.3 cm, y de 5 cm. si es papel o restos de alimentos. Partículas más pequeñas permiten mejor contacto y fermentaciones más rápidas y homogéneas, pero demasiado pequeñas se compactan e impiden una adecuada aireación.

Adecua la cama de composta. Puede ser un hoyo cavado en el suelo, una bolsa o bote de plástico, un depósito de cemento, malla de alambre, acero inoxidable o madera, y procede:

1.    Coloca una capa de paja de 30 cm de altura a lo largo de la cama  y encima restos de jardinería, viruta o aserrín, desechos de hortalizas. Humedece  profusamente.

2.    Agrega una capa de 15 cm. de restos de comida o de jardinería. Humedece.

3.    Añade una capa de entre 5 y 10 cm de estiércol desmenuzado y humedece.

4.    Alterna otras capas iguales a las anteriores.

5.    Evita que la composta se seque para evitar invasión de ácaros, hormigas u otros animales, o que se moje en exceso porque proliferan los hongos y despide mal olor.

6.    Voltea la composta a los 15 días y luego cada semana. Cuida que la temperatura se mantenga entre los 50 y 60 grados C. Si no aumentó el calor, voltea nuevamente y agrega tierra, agua, estiércol o residuos verdes. Mantén un equilibrio entre material verde y seco. Adiciona tierra para que los microorganismos  aceleren el proceso.

7.    Una vez lista la composta, almacena en costales y guárdalos en un lugar seco hasta que los utilices para fertilizar tu huerto casero o tus macetas.

Autor: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Fecha de publicación, 22 de diciembre de 2017


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