Agro Cultura Mexicana

"Del campo para la ciudad"

Acta de la Escuela Nacional de Agricultura

Acta de la Inauguración de la Escuela Nacional de Agricultura en terrenos de la Hacienda de Chapingo, México. (Es reapertura, después de la Revolución Mexicana) 

 

 

De aquí saldrán si la miseria y el atraso moral de los elementos antagónicos a nuestras ideas no lo estorban, hombre libres, sanos, hijos de la tierra a la que deban todo y para la gente que tenga una severa y callada devoción como la que merecen todas las cosas grandes.

Esta Escuela Nacional de Agricultura tiene como ideal íntimo de su esfuerzo, un punto de mira más modesto, pero más sincero que todas las proposiciones esquemáticas del capitalismo agrícola de la edad en que vivimos, gracias a las cuales existen millones de seres esclavizados a la faena productora, mientras otros millones se dedican a inflar el costo de la vida, para final beneficio de un reducido grupo de privilegiados, que aprovechan en beneficio propio, bienestar y ganancias.

Esta escuela no tiene orientado su espíritu hacia fines de lucro, ni hacia dogmas económicos sellados con hacinamientos de cráneos y minados de ruinas en el triste colapso europeo de 1914, esta escuela preconiza un ideal humano de sencilla cooperación y de reposado compañerismo entre los hombre que labran la tierra sin que trate de empujarlos hacia la pendiente de la grande explotación agrícola, que necesita para florecer y prosperar, del padecimiento de enormes multitudes de asalariados sin esperanza.

Aquí pretendemos que el pequeño agricultor sea arbitro de sí mismo, de su comarca, apoyo y base de la ciudadanía campesina, por eso titulamos de modesto el programa educativo. Esta escuela, en su aspecto económico pues marchando así, con el íntimo anhelo de ser guiados por nuestra verdad social iremos muy lejos, sabiendo preparar el camino a las generaciones futuras.

La tierra no tiene dueños, es la madre cariñosa y fecunda de todo aquel que interpreta con humildad y con lealtad la misión del ser humano, preconizamos una filosofía de devoción al esfuerzo sin egoísmos, sin esclavitud y sin privilegios. 

Creemos que la forma suprema de ser libre, se encuentra en lograr que las organizaciones agrícolas se dediquen a producir para el bien común y no para alagar las concupiscencias de los amos. Si resultase que no somos los llamados para el cumplimiento de una obra tan enorme como la que dejamos esbozada, que otros más fuertes y mejor capacitados que nosotros, recojan nuestra bandera de campaña simbolizada en la presente idea fundamental:

ENSEÑAR LA EXPLOTACIÓN DE LA TIERRA, NO LA DEL HOMBRE
 


Contacto: pega_omar@hotmail.com.mx