Agro Cultura Mexicana

"Del campo para la ciudad"

A fuego lento, la candelilla


 

 

 

 

La candelilla crece en el matorral xerófilo y es una planta perenne que produce cera como

una manera de protegerse de las condiciones adversas de su hábitat.

Su descubrimiento y uso se debe a la población que se desarrolló en los territorios enclavados en el desierto, lejos de las zonas urbanas hace unos 100 años, donde se extraía la cera, mediante el calentamiento de los tallos en recipientes de barro.

La extracción de cera de la candelilla a base de calor, es un proceso tradicional y rudimentario que ha pasado de generación en generación.

El origen de diversos productos que utilizamos en nuestra vida cotidiana, como veladoras, cosméticos, cremas corporales y ceras abrillantadoras se encuentra en la candelilla, una planta nativa de las zonas desérticas de estados como Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Durango.

Recoger las plantas para su procesamiento con temperaturas que superan los 40 grados centígrados, es una labor que los productores realizan todo el año.

La recolección de la hierba se efectúa extrayendo la planta con todo y raíz, y se agrupa formando bultos. Luego se traslada a los lugares de quema, ya sea en animales de carga o en vehículos.

Para la extracción de la cera se utilizan las llamadas pailas que son cajas de latón de un metro y medio de largo por unos 80 centímetros de ancho, los cuales colocan en un hoyo sobre fuego.

La extracción se puede hacer cualquier época, pero es en invierno que da un mejor rendimiento y la producción se duplica.

La paila se llena con agua casi hasta al tope y cuando está cerca del hervor se coloca la candelilla de tal manera que quede cubierta.

El fuego debe mantenerse contante, al soltar el hervor se agrega un poco de ácido sulfúrico que permite la separación de la cera de los popotes de la candelilla y comienza a flotar en forma espumosa.

Con una pala perforada por los candelilleros se saca esa espuma y se deposita en un tambo de metal colocado al pie de la paila que comunicado por un puente hecho de hojalata que impide que la cera se derrame.

Dentro del tambo la cera toma un estado líquido y un aspecto viscoso y grasoso, porque aun contiene restos de agua. Aquí nuevamente se somete a calor para que se evapore esa agua y la cera se purifique.

Posteriormente la cera se deja enfriar un poco y se saca para formar un bloque que se colocará en un pequeño hoyo hecho de tierra compactada con agua, donde se le da la última lavada y es fragmentada en pequeños trozos.

Este producto primario es altamente demandado en los mercados externos, donde se utiliza para la fabricación de productos industriales.

Autor: Comisión Nacional Forestal. Fecha de publicación, 20 de julio de 2018 

 


Contacto: pega_omar@hotmail.com.mx